“Si es lo que te gusta, adelante, pero que sepas que muy poca gente lo consigue”

“¿No es mejor que te busques un trabajo de verdad?

La vida del artista es muy complicada

“¿Y porqué no escribes en tus ratos libres? Ganarte la vida escribiendo es imposible”

Éstos eran los consejos que me daban cuando decidí estudiar Dirección de Cine.

Me apasionaba la idea de aprender a escribir guiones para luego inmortalizarlos con imágenes. Era consciente de que llegar a vivir de ello era difícil, pero en el momento en que me senté en clase y el profesor nos dio su primera charla, sentí que ese era mi camino, que estaba donde tenía que estar y que algún día viviría de ello.